Programa-CID

Exposición de motivos

Hace poco más de diez años, los dos grupos que hacían parte inicialmente de la Sede de Caracas de la NEL desarrollaron de modo independiente cada uno, un dispositivo que se hiciera cargo de la responsabilidad de la enseñanza del psicoanálisis y que estuviera bajo la égida del Institut du Champ Freudienne, denominado Centro de Investigación y Docencia, a partir de la propuesta hecha por la Directora para la época, Graciela Brodsky, a todas las Sedes de la NEL. El Instituto Nueva Escuela (INES), fue creado con la función de anudar estas instancias locales y de propiciar la puesta en común del trabajo sobre el saber expuesto del psicoanálisis de la orientación lacaniana, entre todos aquellos implicados en esos dispositivos de enseñanza en las Sedes y Delegaciones de la NEL, a través del Seminario de Docentes del INES.

La Sede de Caracas, aunque dividida, contaba ya con la experiencia del Instituto del Campo Freudiano de Caracas, desarrollado bajo la égida de la Escuela del Campo Freudiano de Caracas, lo que facilitó a ambos grupos armar un CID en toda regla.

Sin embargo, la coyuntura en la que surgieron, las circunstancias que determinaron su puesta en marcha y su funcionamiento, y sobre todo la marca de la binarización de la Sede, dieron a cada CID su especificidad y modularon su definición y crecimiento.

Hoy, cuando la coyuntura de la Sede de Caracas es otra, las circunstancias han cambiado sustancialmente, y la marca de la unificación modula nuestro trabajo, es preciso proyectar un CID que refleje esta nueva realidad.

¿Por qué es necesario un Instituto, o para el caso nuestro, un Centro de Investigación y Docencia en Psicoanálisis? En primer término, porque el saber expuesto acerca de lo que se obtiene de la experiencia de un análisis, que se sostiene en el saber supuesto, debe ser transmisible. Es la apuesta de Lacan. Y es necesario un dispositivo así porque el discurso analítico tiende ineludiblemente a destruirse a sí mismo, en la medida en que ese saber supuesto que lo sostiene, también lo socava. El lugar para trabajar el saber expuesto viene a poner un límite a ese socavamiento, y ese lugar, en el que se verifica la transferencia de trabajo y la elaboración que hacemos del saber expuesto que resulta de una cura, es el CID.

Se trata entonces de una enseñanza que debe incluir lo imposible de enseñar, que es el punto de articulación de ésta con la transmisión y que le es opuesta en la medida en que lo que se transmite no tiene que ser necesariamente entendido. Pues lo imposible de enseñar tiene su lugar en el agujero que es la Escuela y tiene su función en la formación del psicoanalista.

Un Instituto de esta naturaleza, al igual que la Sección Clínica, estará sometido permanentemente a una demanda de autorización teórica y técnica en psicoanálisis. Se trata entonces de responder a esta demanda oblicuamente, es decir, apuntar a la Escuela. Ello explica por qué, aunque universitaria, progresiva y sancionada con diplomas, la enseñanza impartida por el CID no es una actividad de formación de psicoanalistas, y por tanto no habilita para el ejercicio del psicoanálisis.

Referencias:

Laurent, Eric. Reflexiones sobre la forma actual de lo imposible de enseñar. 2000

Laurent, Eric. Cómo enseñamos la clínica. 2006

Miller, Jacques-Alain. Prólogo de Guitrancourt. 1988

Miller, Jacques-Alain et al. Los inclasificables de la clínica psicoanalítica. 1991

Miller, Jacques-Alain. Nueve facetas de la comunidad analítica. 1996

Miller, Jacques-Alain. Extracto del Seminario de las siete sesiones. 2001

Prólogo de Guitrancourt

Jacques-Alain Miller

En ninguna parte del mundo existe diploma de psicoanálisis. Y no por azar o por inadvertencia sino por razones debidas a la esencia de lo que es el psicoanálisis.

No se ve cuál podría ser la prueba de capacitación que verificaría el psicoanalista ya que el ejercicio del psicoanálisis es de orden privado, reservado a la confidencia que el paciente hace a su analista de lo más íntimo de su cogitación.

Admitamos que el analista responde con una operación, que es la interpretación, y que se dirige a aquello que denominamos el inconsciente. ¿Podría constituir esta operación el material para esa prueba? Dado que la interpretación no es la culminación del psicoanálisis y que cualquier crítica de textos, documentos e inscripciones, también la emplea? Pero el inconsciente freudiano sólo se constituye en la relación de palabra que ya he mencionado, no puede homologarse fuera de ella.

Además, la interpretación analítica no prueba nada en sí misma, sino por los efectos, imprevisibles, que suscita en aquel que la recibe, y ello en el marco de la misma relación. No hay salida.

El resultado es que debería recibirse al analizante para que, él solo, atestara la capacidad del analista, si no fuera que su testimonio está falseado por el efecto de transferencia que se instala de entrada y a sus anchas y no da ningún seguro con respecto al trabajo que se ha hecho. Todo ello ya deja entrever que el único testimonio que podría recibirse sería el de un analizante postransferencia, pero que quisiera servir aún a la causa del psicoanálisis. Lo que aquí designo como el testimonio del analista es el núcleo de la enseñanza del psicoanálisis, en tanto que éste responde a la pregunta de saber qué es lo que puede transmitirse al público de una experiencia esencialmente privada. Jacques Lacan estableció este testimonio bajo el nombre de “El pase” (1967); y dio el ideal de esa enseñanza, el mathema (1974). De uno a otro, hay toda una gradación: el testimonio del pase, todavía sobrecargado con la particularidad del sujeto, está confinado a un círculo restringido, interno al grupo analítico; la enseñanza del matema, que debe ser demostrativa, es para todos y ahí es donde el psicoanálisis se encuentra con la Universidad. La experiencia se realiza en Francia desde hace catorce años; ya se ha dado a conocer en España desde hace cuatro años a través del Seminario del Campo Freudiano; tomará desde enero próximo la forma de la Sección Clínica.

Debo dejar bien claro qué es y qué no es esta enseñanza. Es universitaria; es sistemática y gradual; la imparten responsables calificados; se sanciona con Certificados y Diplomas. No es algo que habilite para el ejercicio del psicoanálisis. El imperativo formulado por Freud a partir de 1910, que un analista sea analizado, fue no sólo confirmado por Jacques Lacan sino radicalizado desde el momento en que un análisis no tiene otro fin propio que la producción de un analista. Añadamos que la trasgresión se paga cara y en todos los casos a cuenta de aquel que la comete.

Ya sea en París, Bruselas o Barcelona, ya sea en modalidades públicas o privadas, esta enseñanza es de orientación lacaniana. Aquellos que la reciben se definen como participantes: este término es preferible al de estudiante, para subrayar el alto grado de iniciativa que se les pide. El trabajo que ofrezcan no les será expropiado: depende de ellos.

No existe paradoja en plantear la más estricta exigencia para aquellos que se ponen a prueba en una función de enseñanza sin precedentes ya que el saber enseñado, si obtiene su autoridad por su coherencia, sólo encuentra su verdad en el inconsciente, es decir, en un saber en el que no hay nadie para decir “yo sé”. Lo que se traduce en lo siguiente: que sólo se dispensa una enseñanza en el Campo Freudiano a condición de sostenerla con una elaboración inédita, por modesta que sea. Se empieza, tanto en España como en Bélgica, por la parte clínica de dicha enseñanza. La clínica no es una ciencia, es decir, no es un saber que se demuestre. Es un saber empírico, inseparable de la historia de las ideas. Al enseñarlo, no sólo estamos supliendo las debilidades de una psiquiatría de la que el progreso de la química ha dejado de lado a menudo su tesoro clásico; introducimos también un elemento de certeza (el matema de la histeria).

En el futuro, las presentaciones de enfermos vendrán a consolidar esta enseñanza. Más adelante, se añadirá el ámbito llamado en Francia de Etudes Approfondies, cuyo resorte es la redacción de una tesis de doctorado. De acuerdo con lo que se hizo antaño bajo la dirección de Lacan, nosotros procedemos paso a paso.

*del griego mathema, lo que se enseña.

Enseñantes del CID Caracas

Betty Abadí

Raquel Baloira

Gisela Cordido

Sergio Garroni

Johnny Gavlovski

Cristina González

Clara Kizer

Ramón Ochoa

Ronald Portillo

Julieta Ravard

Gerardo Réquiz

Susana Strozzi

Hilema Suárez

Gustavo Zapata

Funcionamiento

Modalidad: Presencial.

Duración: 3 años de duración. Cada año contempla dos semestres.

Horario: variable de acuerdo al nivel.

  1. Semanal de 5 a 6.30 pm o Quincenal (sábado) de 8 a 11 am
  2. Mensual: asistencia a hospitales en horas de la mañana
  3. Extraordinarias: Jornadas una vez al año
  4. Electivas: según elección del participante
  5. Otras: cine-foros, conferencias, Enseñanzas Declaradas de acuerdo a la programación del año.

Características del programa

Cada año o nivel del Programa contempla un objetivo particular. Estos objetivos determinan la temática (módulos) para cada nivel. En el primer año, el participante podrá conocer la historia del movimiento psicoanalítico y los principios fundamentales del psicoanálisis. En el segundo año, el participante conocerá cómo esos principios fundamentales sostienen la clínica psicoanalítica de orientación lacaniana. En el tercer año, el participante podrá conocer cómo se investiga en psicoanálisis, y los conceptos que guían y fundamentan su política.

Ejes temáticos

Primer año: Historia del movimiento psicoanalítico. Historiales clínicos de Freud. Conceptos fundamentales de Lacan. Inconsciente. Transferencia. Repetición. Pulsión. Conceptualizaciones sobre la psicosis. Caso Schreber. Perspectiva estructural. Concepto de forclusión. Presentación de Enfermos

Segundo año: La clínica psicoanalítica. Aspectos diferenciales con otras prácticas. La dirección de la cura.  El síntoma en psicoanálisis. Estructuras clínicas. Neurosis. Real, simbólico e Imaginario.  Principios psicoanalíticos en la construcción de un caso clínico.

Tercer año: La invención del psicoanálisis. Escuela freudiana de París: del acto de fundación a la disolución. La Proposición de Octubre. Constitución de la Asociación mundial de Psicoanálisis. La NEL en el conjunto de la AMP. La política de la Escuela. Doctrina lacaniana del final de análisis: el Pase.  J-A Miller: el psicoanálisis en la política.

Presentación de Enfermos: En los 3 años, el participante deberá asistir a las prácticas clínicas que se realizan en hospitales de Caracas.

Requisitos para transitar y finalizar el programa

Primer año: Un trabajo por participante que exprese los efectos de saber a partir de alguna pregunta particular de lo que ha sido impartido durante el año, que será revisado y comentado por el docente.

Segundo año: Un trabajo clínico por participante donde comente y sostenga teóricamente un caso elegido de la asistencia a las Presentaciones de Enfermo y que será defendido al final del año.

Tercer año: Una presentación escrita y oral de un trabajo final de un trabajo de investigación, para optar por el diploma que le acredita haber concluido su recorrido en el CID y que será presentado frente a la comunidad de la sede

Cada año se valorará la bibliografía utiilizada, las estrategias y modos de abordaje.

Estudiar en el CID implica, no la adquisición de un conocimiento más, es  un recorrido por el que se transita desde la particularidad y la pregunta que cada quien trae. Esto está fundamentado en nuestra exposición de motivos y en el hecho de que no se trata de “materias” concebidas como conceptos. Se trata para cada participante y enseñante, de la invocación de una experiencia que si bien contempla el saber acumulado y expuesto, no se hará sin un encuentro con la propia relación con el agujero en el saber.

Otras actividades

Los participantes de cualquier nivel pueden inscribirse en aquellas materias opcionales que ofrece el CID Caracas. A partir del segundo año, los participantes pueden inscribirse en la Sección Clínica de Caracas, previa entrevista con un docente.

Se hace obligatoria la asistencia a las Jornadas anuales de la Sede NEL Caracas y a los Seminarios dictados por psicoanalistas de la Asociación Mundial de Psicoanálisis. Pueden asistir, si es su deseo, a las Enseñanzas Declaradas dictadas por los miembros de la Escuela y/o participar en un Cartel. A este fin deberán dirigirse al Directorio de la Sede Caracas.